Imaginen … piratas. CVII.

Lo afirmó el hombre:

 – Si un estudiante insulta a un profesor, el estudiante se va del colegio.

 Son exactas las palabras. Grabadas. El hombre era – es – el ideólogo o propietario, valga la redundancia. 

 Fueron después una crisis y una morosidad acentuada. También el insulto presentido. Un ex-sacerdote se haría cargo de la afrenta – disculpen la frivolidad del prefijo, pues no se puede dejar de ser sacerdote -, mudándola en solicitud de indulgencia.

 Bueno, el profesor abandonó el centro privado y el alumno supo de un último año de estudios y de la reiterada ceremonia de navegantes y mares e Ítacas. Una carencia en los discursos, diría: contar al pirata entre los marinos que también da la Excelencia.

Robert Graves ( 1895 -1985 ) – Symptoms Of Love.

Symptoms Of Love

Love is universal migraine,
A bright stain on the vision
Blotting out reason.

Symptoms of true love
Are leanness, jealousy,
Laggard dawns;

Are omens and nightmares –
Listening for a knock,
Waiting for a sign:

For a touch of her fingers
In a darkened room,
For a searching look.

Take courage, lover!
Could you endure such pain
At any hand but hers?

—-

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Imaginen … Quehacer de vileza. CII.

Permitís, padres y madres, que las fotografías de vuestras hijas se muestren en la portada de la publicación. Permitís que una empresa o colegio privado se publicite en los resultados de las competiciones participadas por ellas. En los trofeos.

Permitís que, para la empresa o colegio privado, vuestros hijos sean el trofeo.

Qué esperar, sin embargo, de quienes han expuesto a su progenie a la vileza del enfrentamiento y la Excelencia.

Kakoû kórakos kakòn ōón.

Lord Byron ( 1788 – 1824 ): My Soul is Dark.

My soul is dark – Oh! quickly string

    The harp I yet can brook to hear;

And let thy gentle fingers fling

    Its melting murmur o’er mine ear.

If in this heart a hope be dear,

    That sound shall charm it forth again:

If in these eyes there lurk a tear,

    ‘Twill flow, and cease to burn my brain.


But bid the strain be wild and deep,

    Nor let thy notes of joy be first:

I tell thee, minstrel, I must weep,

    Or else this heavy heart will burst;

For it had been by sorrow nursed,

    And ached in sleepless silence long;

And now ‘tis doomed to know the worst,

    And break at once – or yield to song.          

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