Imaginen … esta náusea. LXXXV. Críticas a la ‘influencer’ Marina Yers por normalizar la bulimia: ”Me encanta vomitar” – En elplural.com

Estimada Ángela,

Gracias por tu mensaje. Me has solicitado que te responda en el mismo blog, para poder compartirlo, y así lo hago.

Sí, llegué a conocer a la alumna; fui profesor de su hermana, que ya comenzaba el primer curso de Secundaria.

Como afirmas, en el centro los desórdenes alimentarios son parte del paisaje y diría que los profesores y las profesoras son corresponsables pues, a cambio de no abonar cantidad alguna – aún – por su almuerzo de las 14:30, han de cuidar de que, en el comedor, todos los alumnos y todas las alumnas coman adecuadamente. De encontrase con protestas y/o rechazo han de comunicarlo a los tutores o a las tutoras para que las familias, a su vez, sean informadas. Pero no ocurre: ‘venga, bueno, pero come un poco del otro plato’ o ‘vale, pero mañana todo’ … se escucha regularmente. Y ahí se queda. Un profesor del centro cuenta, sonriendo satisfecho, que hace casi veinte años obligó a un alumno a terminar un plato de pasta, que fue denunciado y llevado a juicio. Evidentemente, se le fue la mano. Pero algo de esto hay entre el personal docente que almuerza en el centro: ‘a ver si me van a meter a mí en un lío por pedirles que se acaben los chícharos’.

Bueno. Aquella alumna, entonces en el último curso de Bachillerato, padecía un trastorno de la conducta alimentaria ( TCA ) y aún necesita tomar medicamentos para poder digerir casi todo alimento.

Comparto un artículo de Cynthia Coiduras Iglesias, publicado hoy en elplural.com: Críticas a la ‘influencer’ Marina Yers por normalizar la bulimia: ”Me encanta vomitar’:

https://www.elplural.com/visto-en-la-red/criticas-marina-yers-normalizar-bulimia-me-encanta-vomitar_270188102

Gracias de nuevo, Ángela, y un saludo.

Imaginen … la permanencia de la corriente. LXXXIV.

Si observan, esta fotografía aquieta agua que manaba de varios surtidores; imagen también el agua que yace. Agua brotada, ida. La identidad imposibilitada. Cerca, detrás diría, la fotografía muestra un águila fijada en piedra. Quienes contemplaren agua y águila unirán un movimiento, una continuidad, de conocer previamente sustancia y ave. Unirán flujo, afirmaría que vitalidad.

Un águila tallada sobre un monumento en un jardín. Percepción de vigor por la piedra prestado. Permanencia de la corriente.

Diaria educación de cientos de visitantes. Siglo XXI: la epidemia que no cesa.

Jardines de Murillo, ciudad de Sevilla. Junio de 2021.

George C. de Lantenac – Contra la Excelencia. Imaginen … LXXXI.

Contra la Excelencia.

Una empresa sólo puede ofrecer Educación como producto de mercado. Y en el mercado, todo producto ha de presentarse como no menos que Excelente. La empresa ha de obtener beneficios – es, por ello, empresa -. 

 La Excelencia Educativa es una oferta privada; sus valores, estrictamente singulares: valor, precio, coste. Es, sin embargo, la excelencia educativa ofrecer educación a quienes no pueden acceder a las ofertas de mercado que han de perpetuar las clases sociales en nombre de la Excelencia de valor. 

 Recuerde: si usted no puede acceder a la oferta, usted no es Excelente. Su medida, la de usted, es la de un producto de mercado. También si usted puede acceder. En ambos casos, son ustedes la clasificación – el juicio – desde un despacho.

 Rechácenla.

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 La reproducción del texto de George C. de Lantenac se realiza con el expreso consentimiento del traductor de la obra Ensayo sobre la Muerte de Jesús de Nazareth, Albert Sans. El título dado a este texto traducido es, al tratarse de un fragmento, una propuesta del propio Albert Sans.

Imaginen … la contingencia absoluta. LXXVIII.

En realidad, secuenciados los elementos plan de un crimen, ejecución de un crimen, investigación policial y justicia, la policía siempre aparece cuando ya se ha dado un cadáver. El viviente necesita, como verdad del diario quehacer, la seguridad de la justicia como verdad del diario quehacer. Parte del mecanismo, es la justicia una aspiración sólo. Y es la solidez de la aspiración aquella seguridad.

Si este mi cuerpo no ha aparecido, aún, sin pulso en una calle, es porque un plan no ha sido ejecutado. Mas puede serlo. Y entonces la policía aparecerá cuando sea puesta en aviso. Y la justicia habrá sido una aspiración que quien ha ejecutado el crimen ha secuenciado en primer lugar.

Imaginen

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Extraído de la obra Ensayo sobre la Muerte de Jesús de Nazareth, de George C. de Lantenac, en traducción de Albert Sans. Su reproducción en este blog se hace con el consentimiento expreso del traductor, cuyos derechos de autor están registrados.

Aitía: el suicidio.

 

Aitía: el suicidio.

Jehová disipó la presunción de la omnisciencia. Fue el Cristo y supo sólo entonces que ser hombre es horrible. Fue así que inclinó su pasos hacia la detención del pulso y del hálito. Manual del suicidio. Pero aceptó la tortura.

Huyó.

En la Cruz, el hombre emocionó abandono y a su través Jehová mostró su humanidad: mintió para mover a piedad hacia Él, y, por Él, hacia los hombres.

 

George  C.  de Lantenac, Ensayo sobre la muerte de Jesús de Nazareth. Traducción de Albert Sans; texto reproducido con su expreso consentimiento.