Robert Graves ( 1895 -1985 ) – Symptoms Of Love.

Symptoms Of Love

Love is universal migraine,
A bright stain on the vision
Blotting out reason.

Symptoms of true love
Are leanness, jealousy,
Laggard dawns;

Are omens and nightmares –
Listening for a knock,
Waiting for a sign:

For a touch of her fingers
In a darkened room,
For a searching look.

Take courage, lover!
Could you endure such pain
At any hand but hers?

—-

This poem belongs to the public domain.

Louise Bogan ( 1897 – 1970 ): Knowledge.

Knowledge.


Now that I know

How passion warms little

Of flesh in the mould,

And treasure is brittle,-


I’ll lie here and learn

How, over their ground

Trees make a long shadow

And a light sound.

——

This poem belongs to the public domain.

Lord Byron ( 1788 – 1824 ): In the Valley of the Waters.

In the Valley of the Waters.

In the valley of the waters we wept o’er the day

When the host of the stranger made Salem his prey,

And our heads on our bosoms all droopingly lay,

And our hearts were so full of the land far away.


The song they demanded in vain—it lay still

In our souls as the wind that died on the hill;

They called for the harp—but our blood they shall spill

Ere our right hand shall teach them one tone of our skill.


All stringlessly hung on the willow’s sad tree,

As dead as her dead leaf those mute harps must be;

Our hands may be fetter’d—our tears still are free,

For our God and our glory—and, Sion!—Oh, thee.

——

This poem belongs to the Public Domain.

#grade – Samah Visaria.

 

#grade *

 

Sin amigos, calificaciones bajas

Al principio me preocupé por él.

 

Le vi compartir su comida con un chico

que había olvidado la suya y supe

que le iría bien.

 


 

Traducción del Inglés del texto #grade, por SAMAH VISARIA.

Copyright: Terribly Tiny Tales, 2017. Penguin books.

Copyright de la traducción: Joaquín C. Plana.

 

* No he traducido el título, intencionalmente.

Imaginen … esta hostia. XXXIII.

Imaginen una empresa. Imaginen que tuviera una presidenta la cual, cuando fuera preguntada por cuál sería el objetivo de éxito de su institución, afirmara:

– Querría el mismo éxito que el de la Iglesia Católica … una empresa con dos mil años de historia.

Imaginen la ambición.

Y la astucia.

En esa respuesta se recogería la idea de la fe: la presidenta parecería creer en que el éxito de una empresa depende de la fidelización de una clientela que es creyente en un producto. Ahora imaginen que, a continuación, la presidenta señalara las infecciones que han hecho de aquella Iglesia Católica motivo moral de repudio o burla – no siendo la menor de ellas la de sus miembros -.

Mas, ¿ y si la empresa de esa presidenta fuera un colegio privado ? Imaginen. Se diría que tal presidenta anhela el éxito de la fe, de la religión que convierte en defensora a su parroquia. Al tiempo, las aladas palabras sobre la moralidad de la Iglesia Católica y sus miembros serían la manifestación de la competencia de mercado y de un reconocimiento: mi colegio privado es una empresa, aunque en otros términos se publicite. También, dada su experiencia en el descubrimiento y visión de las infecciones ajenas, la presidenta sería capaz de reconocer a los infectados miembros de su plantilla. No obstante, como en la empresa Iglesia Católica, la corrupción de su propia mantendría su economía. Y entonces se vigilaría … para obviarla.

Así, una presidenta o una directora de almas, a cambio de un diezmo voluntario. Dejen que los niños vengan a mí. Y a la vista de sus progenitores, que hasta allí los han conducido, sacrificados en el altar de la fe económica: tal mi inversión, tales mis beneficios. Sería el triunfo de la creencia en un más allá de gracia … laboral. Paraíso cuya promesa bastaría a los progenitores porque la esperanza y su realidad habrían sido infectadas por otras iglesias que harían de lo económico el depósito material de la bienaventuranza inmaterial.

Hermanos y hermanas en la fe de otros cielos propicios: he aquí vuestra hostia.

Imaginen … Streaming live. XXIV.

Imaginen una empresa. A continuación, a su través, esta murmuración: el presidente ha pedido realizar una configuración especial en los ordenadores de todas las zonas comunes, de todos los despachos, de todas las salas de reunión … : los micrófonos de tales aparatos han de hallarse conectados a su ordenador, así que el presidente pueda escuchar cuanto ocurra en zonas comunes y despachos y salas …

Ahora, acompáñenme en un arbitrario paseo por algunos de aquellos lugares y descubran conmigo que varios ordenadores muestran un adhesivo cegando – valga y disculpen la sinestesia – los micrófonos. Imaginen preguntar a las usuarias y a los usuarios de los ordenadores por qué tal alarde de imaginativa decoración. Imaginen escuchar la siguientes palabras: no confía en nadie, es capaz de todo. Nos ha pedido que conectemos los ordenadores tan pronto lleguemos …

Empresa o colegio privado; despacho o aula. Trabajar y tener ignorados espectadores.

Streaming live !

More than nine hours a day !

No money down !

Can you imagine ? !

George C. de Lantenac – Spinoza.

Spinoza.

El muchacho entró en la cámara y se detuvo. Habló, sin volver a dejar cerrado el portón.

– ¿ Me ha reclamado ?

El anciano, en pie, ante la luna del mueble, ofrecía un perfil al recién llegado.

– Has cambiado – le respondió, atento a la imagen ante él -.

—-

George C. de Lantenac, Spinoza, obra desconocida. Texto completo. Se reproduce con el expreso consentimiento del traductor del mismo al Español, Albert Sans.