Imaginen … Quehacer de vileza. CII.

Permitís, padres y madres, que las fotografías de vuestras hijas se muestren en la portada de la publicación. Permitís que una empresa o colegio privado se publicite en los resultados de las competiciones participadas por ellas. En los trofeos.

Permitís que, para la empresa o colegio privado, vuestros hijos sean el trofeo.

Qué esperar, sin embargo, de quienes han expuesto a su progenie a la vileza del enfrentamiento y la Excelencia.

Kakoû kórakos kakòn ōón.

Naves hostium.

Es una política simple: obsequiar al enemigo. 

 Observar al propietario del centro privado descender la cuesta, ya alargando un libro en la mano. Simenon, Maigret. De mi biblioteca personal, escucharle afirmar. Mañana de invierno. No sentir el frío, de pronto. 

 Conocer del enemigo para ir derruyéndole.

Joachim Schwabing – Cadáveres crecer. Imaginen … LXXXIX.


Recojo aquí, con la autorización expresa del autor, este relato.

Joachim Schwabing – Cadáveres crecer.

 Creo que no se ha repetido. El sueño. 

 Las palabras que voy a escribir son …, quiero decir, … Ya están desleídas las imágenes, sé. La transcripción que sigue es falsa, como toda transcripción. Mi autoindulgencia esbozó que la distinguiera aproximación y que lo intentara.

 Los camiones alcanzan el campo de plantación. 

 De los vehículos descienden, sonrientes, niñas y niños que, apresurándose, acceden al recinto.

 Los camiones parten.

 Tras las rejas tras los cristales en las ventanas, oleosas cabezas de cadáveres aún sonríen. Observan los vehículos.

 Los camiones regresan.  

 Ya recolectada, cargan la añada. 

 Muchas veces he reescrito el texto. Desasosegado, me detengo ahora. Continuaría considerándolo, hasta que el sueño fuera una palabra sola que sólo yo entendiera. Si palabra.

 Es todo.

——

© Protegido.